jueves 14 de mayo de 2009

Bonus Track (Invitado especial)

Letra y música by Ludovico de Aura Neurótica



Ayer se me acabo una parte de la infancia de la manera más dolorosa y abrupta que alguien en la vida puede tener. Con una muerte.
Se nos murió el frágil Antonio Vega, el chico que escribió Lucha de Gigantes.
Cuando salió esa canción estaba como hoy, en medio de una crisis, en medio de las soledades, de esas que te genera la vida, y de las peores, de las que te creas tu mismo por los errores y los miedos...

Creo en los fantasmas terribles
de algún extraño lugar
y en mis tonterías
para hacer tu risa estallar

Y es verdad, a todos nos pesa la enormidad del mundo. De salir cada mañana y tener que comerse el orgullo para pagar la nómina. De estar de la mano de gente de la que no conoces nada y que ves a tu alrededor que el amor solo se convierte en una costumbre. Del miedo de estar vivo y de vivir atrapado en pesadillas y en sueños que te perturban.
Para Antonio fue la droga (puta droga) la que le atrapo. Ustedes pueden nombrar su respectiva apocalipsis interna.

Hoy aquí, y ahora:

Dime que es mentira todo,
un sueño tonto y no más


Por que los mejores no pueden irse así, mostrándonos que este mundo es descomunal y hostil. Solo nos queda esperar, resistir, y buscar el sol... otro día, en otra ciudad, en otro tiempo.

miércoles 15 de abril de 2009

Track 79



Cómo pasa el tiempo! Ya es casi un mes desde que escribí mi último post aquí.
Bueno, tampoco hay mucho que contar.

Quizá lo principal y que todos quienes siguen este blog deben saber es que mi hijo Bruno murió hace una semana.

Si, el Brunito lastimosamente solo me acompañó un año y tres meses, pero fue un tiempo muy intenso en el que aprendí a amarlo, cuidarlo, castigarlo, perdonarlo, en fin…vi cumplido y volcado mi instinto paternal y bueno, fue una etapa que concluyó pronto, la vida sabrá el porque y en ese sentido veo que ha sido 'muy sabia' conmigo.



Quizá no me vean dramático o muy dolido por la muerte de mi perro, pero las penas hace rato aprendí a llevarlas por dentro. He recibido de la vida golpes y lutos terribles que no voy a dramatizarme ahora por una mascota. Además a mi, las lágrimas se me acabaron hace tiempo.


Tampoco he podido escribir aquí porque como saben, mi otro blog, en el que ahora escribo yo solo como en sus inicios, me demanda un poco más de tiempo en investigación y realmente, como es un sitio bastante visitado me gusta o trato de que los posts sean de calidad porque me siento comprometido con los casi 400 lectores que están suscritos a el.

Tuve el placer de conocer personalmente a la Princesa Leli que nos visitó desde Colombia la semana pasada, y el viernes, junto al Ludo nos bajamos una botella de whisky los tres. Una tarde excepcional hablando de los temas más curiosos que puedan imaginarse. Ojalá se repita pronto.

Quizá no pueda escribir tan seguido ahora en este blog como yo quisiera, pero siempre estará abierto para los desfogues musicales de ustedes, que ya saben, con confianza, ahí tienen mi mail para enviar sus soundtracks.

Este es un post atípico, quizá nostálgico. Me gustaría hablar de personas que sentí cercanas hasta hace poco y que me decepcionaron esgrimiendo razones absurdas, pero no merecen ya ni mi tiempo ni mis letras. Conmigo no hay segundas oportunidades.

Lo único bueno que rescato de esto es que la vida nos va indicando el momento de separar a esa gente de nuestro entorno.

Voy a buscar alguna canción que me guste, al azar, como todo lo que he hecho en mi vida, al azar.
Hasta pronto.